Hoy 24 de Julio del 2016.
Antesala de mis 49 años.
Como ha cambiado mi vida. Y a la misma vez, sigue siendo igual.
Nuevas vidas a mi alrededor, nuevas historias que contar.
Pero la que en este momento me tiene con la mente ocupada es mi hija, que se encuentra en Pasto, Colombia. Ella está descubriendo nuevas cosas, nuevos lugares, nuevos sabores, nuevas costumbres, nuevas experiencias, pero lo más importante, se está descubriendo a sí misma. Me he sentido muy preocupada por ella. Es como vivir en un estress constante, pero a la misma vez, con la seguridad de que esta muy bien allá y de que será gratificante su estadía en aquellos lares.
Me contó que el agua sabe mas rica, que la de garrafón de aquí, y que el agua de allá es la que sale de la llave, pero que se toman la precaución de hervirla. También me contó que está en la casa de una amiga, y que la mamá de esa amiga trabaja en un mercado vendiendo verdura.
Nada me halaga más que saber que mi hija está con alguien así. Una mujer luchadora que impulsa a sus hijas a estudiar, porque se sabe que esa amiga mi hija la conoció en Hermosillo, Sonora y ella es de Pasto Colombia. Lo que quiere decir que su mamá y ella hicieron el esfuerzo y el valor de atravesar 6 países para conocer otra cultura. ¿¿¿A poco no es de gente valiente y valiosa trabajar en un mercado y alentar a su hija a realizar tal travesía???.
En un mundo que hasta ahora te permite verlo como tu quieras, del color que tu desees, pero sabiendo que la gama va del blanco al negro, solo me encomiendo a Dios, y le entrego a mi hija para que me la regrese con bien aquí. Se fué el viernes hace dos días pero me parece mucho tiempo. Lo que me dice que el tiempo es relativo en función de lo que sueñas, esperas o deseas.
Sin más me despido
Sencillamente
Ana

No hay comentarios:
Publicar un comentario